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Líbido: ¿qué es, cómo me afecta y consejos para aumentarla?

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¿Alguna vez te has preguntado qué es realmente la libido y cómo puede afectarte? ¿O quizás estás buscando formas de aumentarla para mejorar tu vida sexual? ¡No te preocupes! 

La libido, comúnmente conocida como el deseo sexual, juega un papel crucial en nuestra salud y bienestar emocional. Una energía vital que motiva nuestras inclinaciones sexuales y afectivas, influyendo profundamente en cómo experimentamos la intimidad y las relaciones. Sin embargo, factores como el estrés, la salud física, las relaciones personales y los cambios hormonales pueden influir en ella, haciendo tanto que aumente como que descienda.

Pero, ¿qué factores pueden influir en la libido? ¿Cómo nos afecta a nivel físico y psicológico? A continuación, respondemos a todas estas preguntas y te damos algunos consejos para alcanzar una libido saludable. 

¿Cómo te afecta la libido?

Es importante entender que la libido puede variar de una persona a otra y puede estar influenciada por una gran variedad de factores, tanto físicos como emocionales. Llegando a tener un impacto significativo en nuestra vida en general. 

Cuando tu libido  es alta, es posible que te sientas más energizado, con más confianza y con una actitud positiva hacia la vida en general. En cambio, una libido baja puede provocar sentimientos de frustración, ansiedad e incluso afectar a nuestra autoestima y a nuestras relaciones personales.

Factores físicos

La salud física juega un papel crucial en la libido. Problemas como la fatiga, los desequilibrios hormonales, la falta de sueño y ciertas condiciones médicas pueden afectar negativamente el deseo sexual. 

  • La fatiga crónica, por ejemplo, puede disminuir los niveles de energía y hacer que nos sintamos menos atraídos por el sexo. 
  • Los desequilibrios hormonales, como la baja testosterona en los hombres o el desequilibrio de estrógeno en las mujeres, también pueden afectar a la libido y la función sexual.
  • Pero el consumo de alcohol y drogas también puede influir en la libido. Si bien algunas personas pueden experimentar un aumento temporal en el deseo sexual debido al efecto desinhibidor del alcohol o las drogas, el abuso prolongado de estas sustancias puede tener efectos negativos a largo plazo. 

De hecho, en exceso, el alcohol puede reducir la sensibilidad y el deseo sexual, y el uso crónico de drogas puede influir en la producción de hormonas sexuales y en la función sexual.

Factores emocionales

El estado emocional y mental de una persona también puede influir considerablemente en la libido. El estrés, la ansiedad, la depresión, los problemas de autoestima y las tensiones en las relaciones pueden disminuir el deseo sexual. 

  • La ansiedad y el estrés constante pueden provocar la liberación de hormonas como el cortisol, que pueden interferir con las hormonas sexuales y reducir el deseo sexual. Además, pueden distraer la mente y dificultar la relajación necesaria para el disfrute del sexo. 
  • Por otro lado, la depresión puede reducir el interés por realizar actividades placenteras, incluyendo el sexo. Los problemas de autoestima también pueden afectar la confianza en uno mismo en el dormitorio y afectar la libido. 
  • Además, las tensiones en las relaciones, como la falta de comunicación o la falta de intimidad emocional, pueden afectar a la conexión sexual y reducir el deseo. 
  • Las experiencias traumáticas pasadas, como el abuso sexual o emocional, también pueden afectar la libido de una persona y su capacidad para disfrutar de la intimidad, creando barreras emocionales que dificulten la conexión sexual. 

Consejos para aumentar la libido

Ahora que entiendes mejor qué es la libido y cómo puede afectarte, queremos darte algunos consejos para aumentarla y mejorar tu vida sexual.

Prioriza tu salud física

Mantener un estilo de vida saludable es fundamental para mantener una libido saludable. El ejercicio regular no solo mejora la circulación sanguínea y la salud cardiovascular, sino que además puede aumentar los niveles de energía y mejorar la autoestima, aspectos clave para una vida sexual satisfactoria. 

Además, una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables proporciona los nutrientes necesarios para mantener un sistema hormonal equilibrado y una función sexual óptima.

Aprende a gestionar el estrés

El estrés crónico es uno de los peores enemigos de la libido. Busca formas saludables de manejar el estrés, como la meditación, el yoga, la respiración profunda o la terapia. Estas técnicas pueden ayudarte a reducir los niveles de cortisol y promover la relajación, lo que puede mejorar la libido y la satisfacción sexual.

Además, encontrar tiempo para relajarte y dedicarte a actividades que disfrutes es esencial para mantener un equilibrio emocional y mental. El autocuidado puede incluir actividades como tomar baños relajantes, leer un buen libro, practicar algún hobby o simplemente pasar tiempo de calidad contigo mismo. 

Habla con tu pareja

Para mantener una vida sexual satisfactoria, es esencial que la comunicación con tu pareja sea abierta y transparente. Habla sobre tus deseos, fantasías y preocupaciones, y trabajad juntos para encontrar soluciones que sean positivas para ambos. Esto contribuirá a fortalecer la intimidad emocional y física en la relación, lo que a su vez puede aumentar el deseo sexual.

Si es necesario, busca ayuda profesional. Un terapeuta sexual o de pareja puede proporcionarte orientación y apoyo adicional para abordar problemas de libido y mejorar la comunicación en la relación.